Así como nuestro sistema inmunológico es la defensa natural de nuestro cuerpo, los mecanismos de defensa tienen la función a nivel inconsciente de adaptarnos a una realidad sin que esta pueda ocasionarnos algún daño. Los mecanismos nos permiten enfrentarnos a la vida y lograr adaptarnos a ella con el propósito de proteger y salvaguardar nuestro estilo de vida, sentir que estamos bien, estables.
Tanto el adicto como la familia, utilizamos los mecanismos de defensa inconscientemente minimizando las consecuencias o bien la gravedad de un evento intenso o doloroso, con el objetivo de resguardar un equilibro emocional, actúan estabilizando nuestro medio ambiente, nuestro pensamiento, emociones y sentimientos, manteniendo un equilibro momentáneo. Cada mecanismo funciona de una manera diferente bloqueando sentimientos de dolor, culpa, miedos entre otros, donde enfrentarse a la realidad puede resultar ser muy dolorosa.
En un hogar en adicción, los mecanismos de defensa juegan un papel muy importante en todo el sistema, donde cada miembro intentará protegerse de la situación enferma en la que se vive, los puede llevar a reprimir emociones o acontecimientos dolorosos por miedo. Mecanismos como la negación, represión y racionalización prolongan la posibilidad de pedir ayuda a tiempo, poniendo en riesgo la vida de cada uno de los integrantes.
A continuación, identificaremos algunos de los mecanismos de defensa más comunes:
1. Represión
Se excluyen de la conciencia recuerdos, pensamientos y eventos dolorosos o amenazantes con el fin de protegernos de experiencias dolorosas o traumáticas. Este mecanismo tiene una función sumamente complicada la cual consiste en guardar en un lugar muy oculto aquellos eventos y pensamientos que nos generaron angustia o alto impacto y bloquean la posibilidad de recordar eventos traumáticos, como pueden ser abusos, duelos, situaciones graves de orden familiar etc. Aquellos recuerdos reprimidos pueden resultar peligrosos al hacerlos consientes, ocasionando furia, enojo, resentimiento por lo que es necesario pedir ayuda a tiempo.
2. Proyección
Es una sensación de defensa en la cual la persona culpa a los demás de sus propias deficiencias, errores o fallas. Atribuye a otros sus propios impulsos, pensamientos y deseos inaceptables. Este mecanismo de defensa se pudiera describir como el refrán “El león cree que todos son de su condición”, donde atribuimos y otorgamos la responsabilidad a otros de lo que pasa en nuestro interior. Muchas veces gritamos, nos enojamos, y culpamos justificando que el otro se encuentra haciendo lo mismo, o bien un mentiroso que cree que todo mundo le miente por el siempre hecho de el ser deshonesto.
3. Negación
Este mecanismo ignora o desconoce realidades desagradables, se abordan aspectos de la realidad como si no existieran, es imposible asimilar que ocurrieron acontecimientos desagradables o amenazantes, o bien que alguna condición no placentera exista. Este mecanismo funciona de tal manera que se evaden ciertos eventos, y se continua como si nada hubiera pasado, como una cortina de humo donde todos pueden observar a distancia lo que sucede, menos la propia persona. En hogares con la enfermedad de la adicción este mecanismo de defensa evade de cualquier responsabilidad a los familiares del adicto, ya que es más cómodo evadir la situación familiar ante la enfermedad que enfrentarla y hacer algo al respecto, al no aceptarse como tal se fomenta y permite el consumo en el hogar no reconociendo cada quien la responsabilidad que ha cada uno le corresponde.
4. Desplazamiento
Se traslada la reacción adversa y/o negativa sobre hechos, personas u objetos, cambiando el objetivo de un impulso a otro que resulte menos amenazante. Este mecanismo de defensa funciona de una manera más estudiada donde la victima se convierte en agresor, buscando victimas débiles, por ejemplo, un padre de familia le llama la atención a su hijo mayor, este guarda la emoción de manera momentánea para después encontrar un pretexto para descargar su enojo o dolor con alguno de sus hermanos menores. Este mecanismo es utilizado por personas sumamente inteligentes, ya que saben con quien, y de que forma descargar su emoción, sin recibir represalia alguna.
5. Racionalización
Se sustituye una realidad que no es aceptable, por otra que resulte menos amenazante o bien aceptable. Permite justificar el abandono de obligaciones o responsabilidades con razones que aparentan ser validas. Este mecanismo en muchos casos puede ir de la mano con la justificación, por ejemplo, nuestro familiar no llega en tiempo y forma al hogar, entonces de manera automática se piensa en posibles razones validas por la cuales le ha sido imposible su llegada a tiempo, justificaciones que impedirán observar lo evidente o lo que puede llegar a causar daño. “Seguro se agotó la batería de su celular y es por eso no se ha comunicado…” “De seguro le ha sido imposible llegar a casa debido al trafico…” cuando en realidad la verdad resulta dolorosa e inaceptable.
Es importante conocer e identificar nuestros defectos de carácter como también nuestros mecanismos de defensa para entonces poder avanzar en nuestra propia recuperación, tomar responsabilidad de lo que me corresponde será de mucha importancia para recobrar nuestras habilidades para la vida.


